Lo más notable es que no es de los lugares más turísticos, puede que no tenga muchos rincones bellos, pero tiene un encanto especial, tiene los elementos normales en Portugal: una arquitectura específica, en muchas ocasiones degradada, pero atractiva fotográficamente.
Los mejores lugares, en mi opinión, son la catedral y las vistas que hay desde algún punto, abarcando buena parte del Alentejo. Lo peor, que hay cuestas, y con 40ºC se le quitan a uno las ganas de visitar nada.
Así que lo mejor es que las fotos hablen por sí solas, ya que preferí callejear a informarme de lo que estaba viendo.
Entrada de la catedral
Interior de lo que queda del castillo
Interior de la torre del castillo
Vistas de la parte nueva de Portalegre