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sábado, 14 de diciembre de 2013

VIII Festival de Cine Inédito de Mérida: en el aula de cultura de Caja Badajoz

Me he retrasado mucho a la hora de cerrar las entradas sobre el festival de cine, no me sirven ya como un repaso de la actualidad. Pero no lo quiero dejar aparcado.

Una sede del festival fue el aula de cultura de Caja Badajoz, donde hay un auditorio no tan grande como el del Alcazaba, pero suficientemente útil. Al menos los asientos son algo mejores y la calefacción funciona mejor. En este recinto se proyectaron dos películas japonesas, se podría decir que entran dentro de la clase que impartían desde CineAsia, “Del manga al cine”, además de un documental y su posterior charla con el director, y la gala de clausura. Pero vamos entrando en detalles.


Cronológicamente, la primera película proyectada fue Thermae Romae, de Hideki Takeuchi. Es una comedia que mezcla la Roma clásica con el Japón actual, encajando perfectamente con una ciudad como Mérida y una temática de manga. En primer lugar, puede chocar un poco ver lo que han hecho, pues los rasgos asiáticos que tenían algunos romanos no son frecuentes en el cine peplum o similar que tenemos visto (claro que hasta qué punto los rasgos vistos en otras películas son fieles a la realidad). Pero para esos personajes han cogido a actores que más puedan dar el pego. Pero dentro de la historia, uno de los adjetivos que mejor la puede definir es delirante. Hay situaciones muy exageradas y sobreactuaciones, pero son cosas que van con cierto tipo de cine oriental. Por lo visto hay películas en las que aquí diríamos “se les ha ido la olla”. Pero se pasa un rato entretenido

Esa misma noche le seguía la proyección de Asier ETA biok, Asier y yo, un documental en el que el actor Aitor Merino quiere mostrar la relación que tiene con su amigo Asier, quien entró en ETA y estuvo condenado por pertenencia a banda armada. Para mí, ésta es una película muy valiente y necesaria. Necesaria, porque muestra otra forma de ver la situación, donde da para conocer muchos matices de gris dentro de los movimientos independentistas de Euskadi. Fuera de allí no se conoce demasiado, las informaciones que se pueden ver en los medios de comunicación dan una visión algo extrema y simplificada. Y es valiente porque el realizador se moja. Aitor Merino es un actor al cual he de reconocer que no conocía, aunque su currículum es bastante extenso (uno de sus papeles más importantes fue en “Historias del Kronen”), y siendo un vasco en Madrid, quiere dejar claras algunas cosas. Y ahí entra en juego su amigo.

La película está narrada en primera persona, cámara en mano, y comienza de una forma muy amena, con toques cómicos, incluso para narrar un asalto de la policía que sufrió en sus carnes. Pero poco a poco va entrando en el tema, y llega dejarte helado. Hay una escena clave y muy sincera, en la que Aitor está con la familia de Asier en la primera cena de nochevieja tras la excarcelación, y Asier discute con su madre sobre política y las formas de llevar a caso o ver lo que hace ETA, opinión que la madre no comparte. Y es duro para madre e hijo ver como se quieren, como no han estado juntos en mucho tiempo, pero tal vez las cosas podrían llegar a un mal punto. Cuando detuvieron a Asier no llevaba armas ni tenía ninguna causa por daño a nadie, tan solo pertenecía a la banda terrorista, lo que hace que aún se le pueda ver con buenos ojos. Pero ¿qué pasaría si realmente llegase a actuar? ¿La situación con la familia o con Aitor cambiaría? Son preguntas que el documental intenta responder.

La verdad es que no me es fácil explicar todo lo que sentí al ver la película. Al acabar hubo un coloquio en el que el público le iba comentando a Aitor Merino lo que le había parecido la película y preguntando cosillas, prácticamente todas de la situación vasca, y a veces encadenando con la película. Fue una noche muy interesante.

Aitor Merino presentando su película

El público en el momento de la proyección

La charla tras la película

A la mañana siguiente teníamos una clase sobre “Del manga al cine”, en la que Gloria Fernández y Enrique Galcerán nos explicaban un poco de historia cinematográfica relacionada con los cómics en Japón. Ya el año pasado los había visto enseñándonos sobre Bollywood, y no me lo quería perder esta vez. Disfruté mucho, y pude conocer mucho más sobre el cine japonés, pues hay muchas películas que lo tendrían muy difícil para calar en occidente: delirantes, acercándose a veces más a los dibujos animados que a una película de acción real. Pero es cierto que el manga cada vez cuenta con más aficionados por aquí.


Una muestra de mangas adaptados al cine o televisión, o películas basadas en mangas

Gloria y Enrique, de CineAsia

Y la noche fue el momento de clausurar el festival de cine, con una gala sencilla, llevada a cabo por los que son presentadores habituales: Israel Espino y Francisco Vadillo. Las actuaciones musicales corrieron a cargo de un trío de acordeones del conservatorio municipal, y se entregaron los premios Miradas y dieron a conocerse los premios del público y del jurado joven.

Comienza a llegar la gente a la gala de clausura


Los presentadores de la gala

Vistiéndose de acuerdo a una filmografía predominante: Japón

Ángel Briz, presidente del festival


Dos de los ganadores de los Premios Miradas

El jurado joven

Y como guinda del pastel, otra película japonesa, “Always”, una historia de un barrio y sus personajes en época de postguerra. La película se podría definir como amable, una historia costumbrista más o menos sencilla, pero puesta en escena de una forma más o menos amena. Ya dije en alguna ocasión que no soy aficionado al cine costumbrista, donde parece que no pasa nada, pero también depende de cómo esté contada la historia.

Hasta aquí la octava edición del festival. Ahora toca esperar que pase el tiempo para la novena.

domingo, 1 de diciembre de 2013

VIII Festival de Cine Inédito de Mérida, resumen (1): Cinesa El Foro


Este año he perdido la capacidad de escribir algo a diario sobre el festival, un poco por falta de tiempo, otro poco por falta de ganas de escribir. Se me acumulan las entradas pendientes del blog, y ya va siendo hora de que lo ponga al día. Anoche finalizamos la octava edición de este festival, y llevo un par de días resfriado, con la nariz suelta, pero hay que hacer un esfuerzo.

Comenzaré por el lugar que ha sido la sede principal del festival: los cines El Foro, de Cinesa. Este año se ha conseguido un acuerdo para proyectar allí toda la sección oficial, y considero que ha sido muy beneficioso. Por un lado está la calidad del lugar, una gran pantalla y un mejor sonido, butacas cómodas, y calefacción funcionando. También dispone de una infraestructura y personal preparado, por lo que el trabajo por parte de la organización se ha simplificado, y la atención al público ha mejorado. Es cierto que no está en un lugar céntrico, pero en coche se puede llegar más fácilmente que al Centro Cultural Alcazaba.







Y pasemos ahora a comentar brevemente las películas que ahí hemos visto. Son opiniones personales de alguien cuya capacidad de describir las cosas no es tan buena como desearía, por lo que haré lo que pueda.

A 20 pasos de la fama, de Morgan Neville



El festival arrancó con un documental dedicado a la música. La temática era muy interesante: las coristas, estas voces femeninas que acompañan en una canción, pero rara vez se las conoce. Así que por un lado estaba la música: soul, rythm & blues, rock... Se le ponían a uno los pelos de punta. Y por otro lado estaba el retrato de unas mujeres que no han llegado a triunfar como solistas. Sus voces permanecerán en clásicos de la música, como "Walk on the wilde side" de Lou Reed, "Gimme shelter" de los Rolling Stones, o también aparecían los testimonios de Sting, Bruce Springsteen, Bette Midler, Stevie Wonder... Estas mujeres saben que no han alcanzado la fama, y por eso tienen los pies en la tierra.

La temática era muy interesante, pero al final la película era un documental muy convencional, una serie de entrevistas e imágenes de archivo, que no la hacían excepcional.

Quay d'Orsay, de Bertrand Tavernier



La segunda película era una comedia francesa ambientada en el mundo de la política: egos subidos del personal, ya sean caras públicas o asesores, trabajos sin parar, caos... Pasé un buen rato y me reí, además de practicar un poquito de francés (estoy haciendo primero en la escuela de idiomas, y considero que en esta película se habla muy claro y se puede entender algo). No conozco el cómic en el que se basa, y ahora me ha picado la curiosidad. Hay momentos en los que la vi como muy realista, imaginarme que realmente funciona así el mundo político, a veces más preocupado de las formas que del fondo. Pero de vez en cuando aparecía algún toque surreal, como la ventolera que removía los papeles cada vez que pasaba el ministro.

Pero le encuentro un pero a la película: un poco larga. Hay momentos en los que no veía que apenas avanzase la historia, era como repetición de situaciones, y se podría haber cortado algunos minutos.

Una familia de Tokio, de Yoji Yamada



Por lo que había leído, tenía la sensación de que esta sería la película estrella del festival, y así ha sido: ha tenido el mayor número de espectadores y la mejor valoración, ganando el Premio del Público. Pero ese premio no ha sido gracias a mí. Tengo un problema con el cine costumbrista: si no hay algún elemento añadido a las situaciones presentadas, o la forma de explicar la historia tiene algo diferente, me aburre. Me pasa mucho con películas francesas, algunas españolas como "En la ciudad"... La gente dice que son muy buenas, pero a mí no me lo parecen.

En este caso trata de unos padres que van a Tokio unos días, y se encuentran que sus hijos apenas tienen tiempo para dedicarles. No me aburrió completamente, no la vi mal del todo, pero en líneas generales no le pondría la nota que he visto en críticas.

Caníbal, de Manuel Martín Cuenca (fuera de concurso)



Esta película ya se había estrenado hace algunos meses, por lo que no participaba en concurso. Desde que hace algunos años vino al festival Antonio de la Torre, le tengo un cierto aprecio y me llama la atención su trabajo. En esta película él es el protagonista casi absoluto, y el ritmo de la historia es el de su personaje. La película es lenta, pero es que el sastre que Antonio interpreta es así: pausado, metódico, tranquilo para realizar sus rutinas y mantenerse al margen, no le gusta que nadie entre en su mundo y se lo cambie. Una de esas rutinas es asesinar a mujeres para luego almecenar su carne y comérselas, nada convencional, desde luego, pero es su mundo.

En su vida entra una mujer y le hace modificar sus conductas, y aquí es donde la historia tiene un añadido, qué es lo que a él le pasa, como se siente. Todo eso está muy bien mostrado, y no nos lo da mascado todo, simplemente nos lo plantea en pantalla. Y aunque sea un asesino descuartizando, nada de eso se ve, se sugiere. Hay que ir pensando en algunas cosas, el espectador ha de pensar por qué pasan, y algunas como la escena final no lo deja tan claro todo. Hablándolo con un amigo nos quedaba la duda de qué pasa realmente, y sobre todo, por qué.

La postura del hijo, de Calin Peter Netzer



La historia de esta película podía dar para una comedia: una madre posesiva, incapaz de dejar que su hijo vuele del nido. Y por lo tanto, el hijo sale incapaz de hacer nada, de tomar algunas decisiones. Pero hay un suceso, que es en el que se centra la trama, que no es de comedia, sino de drama. Puede verse el funcionamiento de la corrupción, la diferencia de clases, etcétera, pero esta película consiguió aburrirme. No le vi a la historia una trama interesante, y la puesta en escena era agobiante, con una cámara en mano que no paraba de moverse, ni siquiera en planos fijos, de dos personajes hablando cara a cara. Suelo ser generoso puntuando las películas, pero esta vez creo que en la valoración de mi voto es la primera vez que suspendí a una película.

The Congress, de Ari Foldman



Esta era la pieza rara del festival. El punto de partida es que unos estudios quieren comprar la imagen de Robin Wright para digitalizarla y utilizarla en cualquier película que a ellos les interese. La actriz se interpreta a ella misma (me recordó un poco a "Como ser John Malcovich", aunque las películas no tienen nada más que ver), y la primera parte de la historia se centra en sus dudas, en si debe aceptar y no envejecer nunca más en pantalla, poder dedicarse a sus hijos completamente, huir del mundo público. Luego entra en un mundo de animación, y cambia completamente la trama. Hay una frase que ella dice, refiriéndose a que parece que los animadores estaban drogados para crear ese mundo, que coincide con el punto de vista del espectador. La trama puede ser un poco difícil de seguir, hay que estar muy atento. El estilo de animación no es muy moderno, puede verse raro, y los doblajes de los personajes animados me falla un poquito (en la animación es donde defiendo el doblaje en España, me gusta más el resultado aquí). Pero eso son pequeños fallos que no impiden que sea una película rara, pero encantadora. A esto ayuda mucho la música, para la que solo se me ocurre el adjetivo de preciosa.

De Ari Foldman ya habíamos visto hace algunos años "Vals con Bashir", otra película de animación en la que la música es el mejor recuerdo que guardo de ella.

Un toque de violencia, de Jia Zhangke



La última película a concurso fue esta historia china, basada en historias reales, en situaciones en las que los personajes llegan al extremo de explotar violentamente. Nos venden a China como una potencia económica en ebullición, todo se produce allí. Pero por muy bien que parezca ir la economía china, eso no quiere decir que sus habitantes vivan bien. Y aunque pueda ser duro todo lo que ahí se cuenta, personalmente la película no me dijo nada, ni para bien ni para mal.

Le week-end, de Roger Mitchell (fuera de concurso)



En la presentación de esta película se mencionó la última de Richard Linklater, y tras su visionado entendí perfectamente el motivo. Un matrimonio ya maduro realizan un viaje a París para recordar su luna de miel, pero llevan mucho tiempo juntos. ¿Se quieren, se odian? A veces ríes, a veces te preocupas por ellos. Unos diálogos geniales en una historia agridulce. Sabía que para acabar el festival no sería una película dura, tendría que ser algo más ligera, y esta cumple con las expectativas.

domingo, 17 de noviembre de 2013

A punto el VIII Festival de Cine Inédito de Mérida




Un año más, se acerca el momento de poder disfrutar de una selección de cine en versión original en Mérida. Del 21 al 30 de noviembre tendrá lugar el VIII Festival de Cine Inédito de Mérida. Como siempre, las palabras que tengo no van a ser las adecuadas, Ángel Briz o David Garrido expresan mejor que  yo lo que va a ser este festival.

Por mi parte, intentar mostrar fotográficamente el día a día, como llevo varios años haciendo. E informar que cambia la ubicación, la sección oficial será en Cinesa El Foro, con lo que se gana en comodidad, y las instalaciones son realmente de cine.

Así que espero que nos veamos por allí.
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