Tras varias visitas a Portugal estoy observando que el estado degradado de muchos edificios no es un hecho puntual, sino que parece ser algo generalizado. Me vienen a la cabeza lugares como Lisboa, Covilhã o Idanha-a-Velha, incluso Oporto, mi última visita y lugar donde hice todas las fotos que acompañan a esta entrada.
Esa degradación forma parte del encanto del país, lugares en los que ha pasado el tiempo sin que nadie se acordase de arreglarlos o evitar que se vengan abajo, que los cristales se rompan o las barandillas se oxiden. A veces simplemente es sensación de abandono y suciedad. Son edificios interesantes muchas veces, y no sabría decir si queda mejor así o reformarlos. Por el momento aproveché para hacer esta selección de fotos.
lunes, 16 de agosto de 2010
lunes, 9 de agosto de 2010
Puente Luiz I de Oporto
Uno de los lugares que más me impresionó de Oporto fue el puente Luiz I que cruza el río Duero casi en su desembocadura, uniendo los municipios de Oporto y Vilanova de Gaia. Vi el puente desde diferentes sitios y a diferentes horas, le hice tantas fotos que he preferido hacer una entrada exclusiva dedicada a él.
viernes, 6 de agosto de 2010
Lamego, en el valle del Duero
Después de llevar más o menos al día los viajes y fotografías paso a recuperar temas pendientes que se me habían quedado atrás. Es el caso de la visita al pueblo portugués de Lamego, casi en el valle del Duero. La visita fue después de estar un fin de semana en Oporto, que en lugar de volver directamente a casa decidí ver algo más. Así que seguí el curso del río Duero hacia el interior por carreteras plagadas de curvas y encontrándome conductores con mucha calma, tuve que armarme de paciencia para llegar.
Así que la visita fue un poco rápida. Era tarde de un domingo algo caluroso de julio, y después de ver el pueblo tenía que enfrentarme a unas 5 horas de viaje hasta Mérida. Pero no por eso me iba a quedar sin ver algunos bellos lugares, como el Santuário da Nossa Senhora dos Remédios y su montón de escaleras para llegar hasta él, la catedral o las calles que llegan hasta el castillo.

Santuário da Nossa Senhora dos Remédios al fondo, al final de todas esas escaleras

Una vista más cercana de la iglesia

Una de las fuentes que se encuentran por el camino

Otra fuente

Esculturas al final de la escalera

Vistas del pueblo

De vuelta a la parte baja, cerca de la catedral

Catedral desde la subida al castillo

Subiendo al castillo

Calle decorada para fiestas

En el momento que estuve había ambientación medieval
Así que la visita fue un poco rápida. Era tarde de un domingo algo caluroso de julio, y después de ver el pueblo tenía que enfrentarme a unas 5 horas de viaje hasta Mérida. Pero no por eso me iba a quedar sin ver algunos bellos lugares, como el Santuário da Nossa Senhora dos Remédios y su montón de escaleras para llegar hasta él, la catedral o las calles que llegan hasta el castillo.
Santuário da Nossa Senhora dos Remédios al fondo, al final de todas esas escaleras
Una vista más cercana de la iglesia
Una de las fuentes que se encuentran por el camino
Otra fuente
Esculturas al final de la escalera
Vistas del pueblo
De vuelta a la parte baja, cerca de la catedral
Catedral desde la subida al castillo
Subiendo al castillo
Calle decorada para fiestas
En el momento que estuve había ambientación medieval
miércoles, 4 de agosto de 2010
A los pies del Pedraforca
Ahora que las vacaciones han llegado a su fin toca recopilar las últimas fotos de esos días. Fui a visitar a un amigo en Berga, y desde allí nos fuimos a dar un paseíto al pie del Pedraforca. La subida a la montaña la dejamos para otro momento. El tiempo permitía perfectamente pasear, estaba un poco nublado y la temperatura no era alta. Aun así, la idea que llevamos era de un sencillo paseo para ver algunos paisajes.
jueves, 29 de julio de 2010
La Laguna Azul, Islandia
28 de julio de 2010
Después de una semana de viaje, yendo de un lado para otro, lo mejor para finalizar es una jornada relajante en la Laguna Azul (Blue Lagoon o Bláa Lónið, dependiendo del idioma). El lugar es una laguna artificial al aire libre, en medio de un campo de lava, donde un agua de color turquesa corre a una temperatura agradable, sobre todo cuando el tiempo está malo.
Ayer el día estaba algo nublado y no era caluroso, alrededor de 15ºC. Al salir de los vestuarios solo con el bañador hay un momento que golpea el frío, pero es solo lo que se tarda en llegar al agua y empezar a entrar. No hace falta una transición, tomárselo con calma. Estará entre 35 y 40ºC, por lo que la entrada se hace realmente bien, y una vez dentro no quieres salir, apetece agacharse y que el agua llegue hasta el cuello (aunque la profundidad de la laguna no pasa del metro y medio), moverse tranquilamente, ver pasar el tiempo sin preocuparse de nada.
La única preocupación que tenía era que no se me hiciese tarde para coger el autobús que me llevase al aeropuerto y coger el avión de vuelta. Ya hay unos billetes combinados de viaje en autobús desde Reykjavik, entrada a la Laguna Azul y vuelta, o en mi caso, desplazamiento al aeropuerto. Y mucha gente hace lo mismo que yo, utiliza el lugar como final del viaje.
Fotográficamente este fue un día pasivo, di un descanso a la cámara. Solo a última hora la cogí para hacer unas pocas fotos del entorno.
El recinto, y al fondo la central geotérmica que da calor al agua
Mirador sobre el recinto
La laguna se encuentra entre un desierto de lava
Fuera de la zona de baños
Al volver me di cuenta de que el tiempo islandés, pese a las lluvias, es muy agradable en verano. Me di cuenta en el momento que salí del avión y me encaminaba a la terminal, y recibí el golpe de calor de Barcelona, la humedad atacando. Pero las vacaciones llegan a su fin, y no se puede tener todo. Habrá que esperar al otoño a que refresque un poco.
Así que para resumir, y si alguien que lea mi blog está interesado en viajar a Islandia, unas conclusiones. Una semana no es tiempo suficiente. El mío ha sido un viaje de ver lo que ve todo el mundo. Mejor ir más días y perderse en algunos sitios como Skaftafell, ver el valle de Þórsmörk, visitar alguna isla, hacer senderismo... Me he dejado mucho pendiente.
Saber inglés va bien. No me he encontrado con nadie que no lo supiese, por lo que la comunicación ha sido posible (ya que mis conocimientos de islandés se limitan a takk fyrir, es decir, dar las gracias). Llevar dinero en efectivo casi no es necesario, en cualquier lugar, para cualquier cosa, aceptan tarjeta de crédito. Yo saqué un poco de efectivo en el aeropuerto, y aún fue demasiado.
Para el transporte puede que lo más adecuado sea alquilar un coche, pero sale caro (difícil que baje de 100€ por día, una de las compañías más económicas es Budget). Pero te permite llegar casi a cualquier parte. La conducción no es difícil, la carretera 1 da la vuelta a la isla y está asfaltada casi en su totalidad. Las carreteras que llegan a los lugares más frecuentados (como el círculo dorado, Húsavik, Reyholt...) también, aunque no siempre.
Autobuses he visto muchos, pero limitan más los horarios y las paradas. Cuestión de mirar, seguro que salen más baratos. Y hay quien visita Islandia en bicicleta, pero aquí hay que tener valor. El tiempo es muy inestable, y las distancias largas. La carretera principal por su lado sur es bastante llana, pero por la parte norte sube y baja valles.
Un buen mapa de carreteras puede ser suficiente para moverse por allí, no hace falta un GPS. Al menos para mí. Si uno se mueve por la carretera principal no hay perdida, solo se cambia de vez en cuando para ir a sitios concretos. Hay pocas indicaciones, eso sí. Para otras carreteras importantes hay una señal unos 500 metros antes, y luego justo en el cruce, en otras no hay señal que anticipe, por lo que conviene saber por donde estás, cuanto falta para el destino y estar atento.
Y para comer, ir en plan comida rápida o cocinar no sale demasiado caro. Pero la cosa se puede disparar si se quiere comer bien de restaurante. Yo dejé eso para el último día. Por lo general Islandia es caro, se me quitaron las ganas de comprar algunos souvenirs como camisetas o libros cuando vi los precios.
Así que ahora habrá que empezar a pensar en el destino de las próximas vacaciones. A ver si puedo volver a huir del calor.
Y para ver la galería completa de fotos hechas por ahí pincha aquí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)